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"Mi pasión es inspirar, "tocar" a toda persona, He descubierto que no es posible cambiar a nadie; pero cuando transformas tu vida; cambian las de los demás"
marco amezcua.

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Libros (7)

Miércoles, 22 Febrero 2017 18:11

Revelaciones

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Una revelación

—Tío Pancho, ¿cuál es el sentido profundo de la existencia?

El Tío respira hondo. Exhala, se pasa su mano por la barba blanca, y sin pensarlo, contesta:

—El amor, querido sobrino

Y lo repite:

—Sí, el amor es el sentido profundo de la existencia. Y te diré además que…

El amor… es lo que hace que nazca un hermoso bebé, después de muchas horas, por un lugar por demás estrecho.

El amor… es la lucidez recobrada, breve y de vez en vez, por una persona que tiene Alzheimer y que necesita a toda costa reconocer a sus amados antes de perder la memoria de manera definitiva

—Pero, sin tantas metáforas o rodeos, Tío Pancho, ¿qué es el amor?

—Créanlo —dijo en tono muy serio—, no existe tal metáfora o rodeo alguno. Sé que el mundo es un caos. Qué digo, es una mierda. Sí, el mundo apesta. Sé que quizás no le encuentres ningún sentido. Lo sé. Y tienes razón de sobra, pero el Tío Pancho te repite que el sentido oculto de la vida es, a pesar de todo, el amor.

Créanlo, el amor es....

  • La aceptación profunda y amorosa de tu bebé, tan esperado por años, que nace con síndrome de down o de asperger, pero igual tú lo ves hermosísimo. Es un regalo encargado por el Gran Misterio que requerirá de todo tu amor, paciencia y tolerancia.
  • Es la remisión anhelada y esperada de un cáncer.
  • Es la muerte que llega sigilosa después de mucho sufrimiento.
  • Es la sonrisa de la mujer que encuentra algo de comida en la basura, para cenar con sus hijos y un esposo mantenido por ella.
  • Es encontrarte y dejar de buscar fuera lo que de sobra existe dentro de ti.

Siento decirlo, el amor del que te hablo no tiene que ver con cumplir tus expectativas o tus caprichos, o lo que tú quieres y deseas que sea el amor. Lo siento.

A nadie le cae mal una dosis de verdad, dejando de lado una vida de mentiras.

Puedes estar aturdido, confundido, o no querer aceptar esto que te comparto. Pero esta es la “verdad” del Tío Pancho…

El amor es… simplemente el sentido profundo de la existencia.

Sólo eso.

—Ya sé, ya sé —gritó, enfurecido, el Tío Pancho, pues por más y más que hablaba nadie entendía su explicación, ya que todos esperaban respuestas dulces, como la mano de mamá que es pasada por la piel dolida del niño que se queja luego de una caída.

Y gritó las siguientes frases:

  • Que vas a morir, lo sé…
  • Que te enfermarás, lo sé… Y por más que no quieras te irás de la vida de los que amas, o ellos de la tuya. Unos antes, otros después. Pero quieras o no, sucederá. Lo sé…
  • Que tienes que lidiar con un mundo complicado e injusto, lo sé…
  • Que las cosas nunca son como tú quieres y deseas, lo sé…
  • Que estás triste y en ocasionas lloras porque no llega lo que ansías, lo sé…
  • Que a cada instante el universo está en expansión desde hace 14 mil millones de años. Y mueren miles de seres, de árboles e ilusiones y sueños cada millonésima de segundo. Lo sé…

Pero el amor es… el sentido profundo de la existencia.

Sólo eso, y no hay más.

Acto seguido, el Tío Pancho se marchó, para vivir sumergido en el amor o en el sentido profundo de la existencia, que es lo mismo…

Miércoles, 22 Febrero 2017 18:08

Luz en la oscuridad

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Lamento decirlo:
la realidad no existe

Vivimos en una realidad creada por nuestros pensamientos. Por capas y capas encimadas de creencias que habitan dentro de ti y de nadie más.

Cualquier cosa que experimentas con tus sentidos viaja por tu cerebro como en un freeway. Una súper carretera que siempre y sin excepción nos lleva a confirmar el destino de siempre: nuestra realidad… ¿O nuestra irrea-lidad?

—Nuestra realidad —le dijo Stephen Hawking desde su silla de ruedas al Tío Pancho— es sólo eso: tu realidad.

—De tal manera que entonces —dijo el Tío Pancho para no quedarse atrás— ¡existen tantas realidades como modelos de ella se han creado!

El científico le contestó:

—Si dices que la tierra es plana, cuadrada, curva o está sostenida por lo que creas más ingenioso, así será. Así lo percibirás. Así la mirarás. Y hablarás de tu realidad como una única verdad.

Asustado, el Tío Pancho le preguntó:

—¿Sí pienso que existe Dios, existe? ¿Sí pienso que no existe, pues no existe? ¿Sí pienso en la vida después de la muerte? ¿Sí pienso que todo acaba al morir? ¿Sí pienso que mi mujer me engaña, así lo voy a vivir? ¿Sí pienso que estoy enfermo, aunque no llegue la enfermedad a mi cuerpo, así me sentiré? ¿Con dolor y esperando desde un tumor hasta un cáncer?

—Sí, así será y así es de hecho. ¿A poco no sabes que así vivimos todos, sumidos en esta oscuridad sin luz? Independientemente de que sea cierto o no, así vivirás tu realidad, de acuerdo a tus ideas y creencias.

El autor del libro El gran diseño alcanzó a decirle esto al Tío Pancho:

—A pesar de que no tenemos garantías racionales para creer en una realidad objetiva, no nos queda otra opción sino actuar como si dicha realidad fuera verdadera.

¿Qué conclusiones sacan queridos sobrinos de esta conferencia imagina-ria del Tío Pancho?

¿Qué realidad viven? ¿Cómo la viven? ¿Existirán otras realidades diferentes a la nuestra?

¿Qué hacemos? ¡Necesito asesoría!
Y gritó el Tío Pancho: ¿Alcanzan a entender el tamaño de la trampa en la que vivimossssssss?

Y Hawking, antes de partir, le dijo al Tío Pancho:

—Pero eso lo puedes transformar a partir de este instante…

—¿Cómo? ¿Dime? —le pidió el Tío suplicando a este gran científico.

—Es sencillo y simple. Sólo basta con poner un poco de luz en la oscuridad, y todo se iluminará.

Jueves, 16 Febrero 2017 17:51

Consciencia

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La receta 
¿Quieres vivir una relación de pareja en verdad saludable? Ándale pues, aquí te muestro un camino:

  • No te quejarás de tu pareja.
  • No hablarás mal de ella.
  • No culparás a tu pareja por lo que te pasa.
  • No te sentirás, ni harás sentir a tu pareja como víctima.
  • La única manera de recibir afecto de tu pareja es dándoselo.
  • Ve lo mejor que existe en ti y en tu pareja.
  • Da lo mejor de ti a tu pareja.
  • Confía en ti y en tu pareja pase lo que pase.
  • A tu pareja exprésale tu amor con hechos.
  • Vivan celebrando con plenitud y con amor, por una sola razón: porque se lo merecen.

El Tío ya te dio la receta, ¿te la podrás tomar? Es imposible. Si no podemos resolver nuestros problemas sencillos y simples en nuestra vida, olvídense de los demás. Es imposible. Es raro. Lo descubrí por fin. Pasé mucho tiempo dando lo que no querían (casi la mitad de mi vida). 

Es raro, vivimos infructuosamente el drama de querer amar y que nos amen toda la vida, ¿pero por qué nos es tan difícil pedir lo que necesitamos en el amor? ¿Ya lo sabías? Lo que nos empobrece no es la pobreza, es vivirnos como pobres.

Es pensar como pobres, hablar como pobres… sentirnos pobres.

Ante esta actitud, esta forma de vivir, nada se puede hacer. Serás pobre toda tu vida.

Ah, y así es en todas las cosas de tu existencia. ¿Ya lo sabías?

Cuida cómo te piensas, cómo te vives, cómo te sientes.

Irremediablemente esto marcará tu vida. No te rindas Si dices que no se puede.

Que es o va ser difícil.

Que es superior a tus fuerzas.

Que no sabes cómo.

Que tu economía no te alcanza.

Que tus problemas son los más grandes.

O que estás enfermo y te rindes.

Que sufres por no tener un hijo, habiendo miles esperando por unos hermosos padres como tú.

Lo que en verdad escucho son justificaciones y pretextos para no "mojarte el culo" e ir por tus sueños y vencerte a ti mismo.

Dile que no se puede a Viktor Frankl, que estuvo en los campos de concentración y sobrevivió.

O a Ana Frank, la niña que durante la Segunda Guerra Mundial estuvo escondida por dos años y medio en un pequeño cuarto con su familia, y dejó escrito un diario sobre su experiencia.

O a uno de los físicos más importantes de este siglo, Stephen Hawking. Tiene esclerosis y está paralizado de casi todo el cuerpo, pero ha desarrollado y dado a conocer teorías sobre el universo, y así de "incapacitado" se ha dado el "lujo" de experimentar en una nave espacial la gravedad cero.

Por favor no te rindas.

Levántate, enfrenta, inicia, y claro que es posible.

Sólo decide, elige y ponte en movimiento.

¿Quieres realizar tus sueños y vivirlos?

Sólo camina hacia ellos, sin quejas, sin sentirte vencido antes de empezar siquiera.

Jueves, 16 Febrero 2017 17:51

Aqui y Ahora

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Algo insólito 
Una vez experimenté algo insólito. Vi un perro tras su enemigo acérrimo, un gato. Este escapaba, volaba, maullaba, alejándose del babeante perro con afilados dientes de sierra. Me imagino el miedo atroz del gato que se orinaba al tiempo que se arremolinaba. El perro finalmente lo acorraló en una esquina, y no le quedó de otra al pobre gato. Cuando se sintió atrapado el felino, sus pelos se crisparon, se alongó hasta parecer un gato de un metro, y maulló cómo si en ello se le fuera la muerte, o la vida más bien. 
El perro, supo en ese instante lo que antes no había aprendido: nunca arrincones a tu presa, porque no le quedará de otra que luchar por su vida y tal vez no pierda. Cuida a los que amas, sobre todo a tu pareja, hermanos, hijos, no se diga a tus enemigos ocultos, no los lleves a una esquina donde no les quede de otra que luchar por su integridad, por lo que ellos creen justo. 
No hay necesidad de eso; ama, comparte, deja las esquinas sólo para los enamorados. Absurdo, El amor es un absurdo, qué es eso de enamorarse de quién no te corresponde o, peor aún, te engaña. Qué locuras hacemos en el nombre del amor. Al vulcanizador, Al vulcanizador también se le ponchan las llantas. 
Aprende a vivir recogiendo y armando cachos de tu vida, como resultado de lo que vamos dejando en cada experiencia nueva, o por ese deseo de querer llegar más lejos. Que no te importen las marcas que tienes en tu cuerpo por el "sufrimiento" de cada pérdida. Es el precio y asúmelo, porque es lo que hemos pagado por reaprender o simplemente vivir intensamente cada momento de nuestra vida. 
Así que agarra un nuevo parche y vulcaniza esa ponchadura en tu vida.

¿Qué sucede cuando odias?

Cuando odias, no odias a nadie ni nada fuera de ti mismo y todo lo que tú eres, por dos razones simples que nunca entenderás con la mente: Te odias por no haber hecho algo para evitar la "causa" de tu odio, o por no aceptar lo que pasó y que crees que es el motivo de tu odio. Además que aquello ya pasó, se quedó en el inexistente pasado y ya no está. Y si es que aún estuviera, ¿para qué te ufanas de joderte la vida y la de los que más amas con tu odio?

¿Qué sucede cuando amas?

Cuando amas, no amas a nadie ni nada fuera de ti mismo, porque en realidad te amas a ti y todo lo que tú eres. Ah, pero tú lo ignoras y sales a buscar afuera que te amen, a veces con desesperación, porque no eres capaz de ver y sentir en ti. Y cuándo amas lo que está fuera de ti, te sientes "muy bien", porque es la única forma conocida de amarte, a través del otro y los otros. 
Llegará el día en que no busques quién te ame. Te amarás, te aceptarás totalmente, y en ese momento, "romperás el hechizo" y… todos te amarán.

¿Qué es el apego?

Esta es la bola que le tiraron los sobrinos y el Tío les contesta: el apego es sufrimiento y todos sin excepción nos apegamos. ¡Ah qué fea costumbre la de sufrir! 
Si sueltas te liberas, si persistes en "agarrarte" a lo que ya no está contigo, sufrirás. Así de simple. 
¿Y cómo me desapego? 
—El apego se rompe con desapego. 
Pero eso no me dice nada. 
—Bueno, por algo se empieza. Pero te lo voy a poner más fácil: el apego se diluye en la acción, al entregarte a hacer lo que más te gusta y que has dejado de lado al concentrar tu atención en lo que ya debía haberse ido o ya no está y te duele dejar, en lugar de concentrarte en ti. La verdad es que nos apegamos porque existe una angustia constante e inconsciente ante el hecho de que vamos a morir, y el apego es ese "bálsamo pegajoso" con el que buscamos curarnos de este sentirnos débiles y vulnerables. 
El sexo también libera esa ansiedad, por eso recurrimos como locos a él, aunque seamos eyaculadores precoces (por ir siempre de prisa, o por miedo a dar o sentir más) o anorgásmicas (para culpar a "otros" por tu incapacidad para sentir, cuando eres tú quien no quiere aprender o permitírtelo). 
Es sencillo. Si quieres vivir sin apegos, enfrenta tus miedos, tus temores y aviéntate a sentir sin intermediarios tu vida. 
Y suelta a los que tienes amarrados a ti, haciéndoles sentir que tú eres su héroe y que sin ti no sobrevivirán, a cambio de más… apego. 
Apego es atarte a algo o a alguien no por amor, sino por temor. Ya sea a perderlo, a enfrentar tu soledad o al hecho irremediable de que un día te vas a morir.
Pero además existe un apego natural, pero esta respuesta es de las más caras...

Una relación sana 
Toda relación es un encuentro "emocional" entre dos patologías que se necesitan para sanarse a sí mismas. Después de lo dicho te quiero decir que no existen relaciones saludables, sólo la del Tío Pancho (¿cómo me oí, o mejor dicho cómo me leyeron? Como que se cree muchoel Tío ¿verdad?). 
Eres débil emocional, corriendo llega un fuerte controlador. Eres muy dramátic@, corriendo llega un conciliador que te acepta tal y como eres (es casado, por eso te "entiende" muy bien). Eres un cabrona bien hecha, y llega un masoquista que se apega a ti… Eres muy sensual, y llega uno que nomás no puede. ¿Le sigo? La lista es interminable. 
Te pregunto, ¿qué tipo de relación necesitas para sanar tu vida, tu corazón? ¿Qué necesitas para atraer una relación sana? Ego + ego = egoísmo ¿Quién eres tú sin ego? Eres lo esencial, sin más y sin menos. Tú no eres tu ego. 
Sólo imagina países sin ego, no habría olimpiadas, al menos como las conocemos. Ciudades sin ego, todos sus habitantes compartiendo lo que les da resultado. Familias sin ego, todos tienen la razón y la razón más poderosa es el amor. Parejas sin ego, los dos al servicio del amor y de la relación, rompiendo con la lucha por el poder. Tú, sin ego, más relajado, sin creerte tanto, ¿cómo tratarías a tus amigos? ¿Cuál es el mejor camino? —Antes de que te vayas, Tío, sólo dime cuál es el mejor camino¿Cuál camino recorro, Tío? ¡Dímelo! 
El Tío Pancho se oía ya a lo lejos, como un eco susurrante
—No te lo puedo decir, sin embargo encuentra tu propio camino, recorre un camino que tenga corazón, un camino donde te sientas pleno, feliz, seguro, confiado. Si este camino te lleva a ti, te lleva a mejorar tu relación de pareja, te hace mejor padre, mejor hermano, mejor amigo, te hace más amoroso, más ético, más responsable, más espiritual, más tolerante, sea cual fuere este camino, síguelo. Ahí estás tú, ahí está tu corazón, ahí esta el Creador recreándose y compartiéndose contigo a cada momentoooooo. 
Esto fue lo último que alcancé a oír al Tío Pancho. Ya no se veía, ya no se escuchaba, y a la distancia no supe si el personaje fue real o yo lo creé. 
En fin, es saludable escuchar esa voz que está dentro de ti. 
El Tío Pancho, ahora tengo la certeza, soy yo, eres tú, somos todos los que desde hoy iniciamos un cambio verdadero. 
Esa fue la invitación insistente del Tío Pancho y yo la hago mía. 
No sé tú. A ti te toca decidir. ¡Decídelo aquí y ahora!

Jueves, 16 Febrero 2017 17:50

Amar y Soltar

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La trampa que existe al amar
irremediablemente es el apego.
—¿Y cómo le hago, Tío Pancho, 
para no caer en ella?
—Amar es soltar… con amor. No hay de otra.
—Y repitió—: créelo no hay de otra.



Algún día, 
en algún lugar, te encontraré.
Y cuando te vea, te mire,
estoy seguro que me conoceré.
Y ahí, en ese preciso momento,
se acabará la búsqueda.

Un maestro que sabe…

Hace no mucho fui a ver a Jorge Bucay a Mérida y compartió algo que me pareció muy importante y que me ayudará a hablar del Tío Pancho, a quien admiro profundamente, no sólo por ser mi padre.
Hay cuatro tipos de personas: el igno-rante, el buscador, el maestro y el sabio.
El ignorante no sabe que no sabe y el único camino para ayudar a cambiarlo es llevándolo de la mano con amor.
El buscador sabe que no sabe y ese es un buen inicio, porque puede encontrar en él mismo las preguntas. Está ávido por conocer, de saber, y el camino a emprender por él es estudiar, leer, buscar, aprender. Pero si no lo hace se convertirá en un negador, en un necio.
Después viene el maestro, el cual ya sabe que sabe, y lo mejor de todo es que busca compartirlo, y en esto consistirá el camino que lo lleve a convertirse en un sabio. Pero de no hacerlo así, de no compartir lo que sabe, se quedará como un soberbio que cree saberlo todo.
Y por último el sabio, quien no sabe que todo lo sabe, y a quien además ya no le importa saber. Lo único que lo hará crecer en su sabiduría quizás sea el tiempo.
Es por eso que les presento a un maestro que sabe, y que lo que sabe lo comparte con todos ustedes con mucho amor. Y que, por supuesto, está en camino de convertirse en un gran sabio.

Ixchel Amezcua
Centro Gestalt Tamaulipas

Decir adiós

De nuestra vida se marchan
salud, dinero, amigos, familia.
En ocasiones la ilusión y la esperanza. Algo nuestro también se marcha a cada instante.
Y el dolor que experimentamos por todos estos adioses es real, muy humano, provocado por querer que siga cerca lo que amamos.
O por resistirnos a perder lo que nos hace sentirnos seguros, felices, plenos, aunque sea por instantes.
"Lo que más duele siempre es no tomarnos un momento para decir adiós a lo que se ha perdido". (Pi, en la película Una historia extraordinaria).
El Tío Pancho siempre quiere decir adiós a lo que se marcha… aunque ya no vuelva nunca más.
Y musitó: 
—Cómo duele que esté alejado de ti o ya no esté lo que has amado con todo tu ser. 
Llorando, como un niño que ha perdido a su mamá en la feria, el Tío Pancho se marchó.

¿Qué es el amor, abuelo?

Eso le pregunté. Fue en 1989, a las siete de la tarde. Todavía me acuerdo: en Insurgentes, en la sala Aurobindo, la primera sala de yoga que existió en México.
Era aparentemente un viejecillo, me di cuenta de inmediato que era un sabio disfrazado con ese cuerpo, con esas ropas. 
Zenaido Maldonado se llamó en vida. Con sus barbas blancas, vestido blanco y su sonrisa tierna, sentías que te decía todo aunque no le preguntaras nada. Además sostenía una flor en sus manos.
—¿Para usted qué es el amor? —le pregunté.
—El amor verdadero es sufrimiento. Cuando amas, aunque intentes hacerlo sin apegos, cómo dicen por ahí, como quiera existe siempre una dosis de sufrimiento. El desapego de verdad llega con los años, cuando despiertas o estás ya casi al final de tu vida. Como ahora yo, sin temor ni angustia ante tu inminente partida.
—¿Entonces el amor es sufrimiento y no hay de otra? —le volví a preguntar esperando otra respuesta.
—Sí, así es y no hay de otra. Cuando amas, te amas a ti y amas al otr @. Y al pensar en la distancia que los pueda separár, o en la posibilidad de perder a quien amas, o que se enferme, o que ya no esté para cuando regreses, o cuando te preocupas por su seguridad, ahí está asomándose, en tu amor, un poco de sufrimiento mezclado con beatitud. Cuando amas te sientes pleno, pero también recibes tu dosis de sufrimiento. No hay de otra.
Y terminó rotundo, diciéndome: 
—Si no quieres sufrir, no ames. Pero si amas, sobre todo como tú sabes amar, Tío Pancho, habrá sufrimiento. Si no quieres pagar tu dosis, simplemente no ames.
Entonces se fue caminando, sonriendo. En su cara estaban mar-cadas todas sus dosis. Y dejando la flor en mis manos, me dijo: 
—Tío Pancho, sigue amando a pesar de todos los pesares. Créelo, es lo que más vale la pena en este navegar por el incierto mar de nuestras vidas.
Y yo a ustedes, sobrinos, les digo que amen profundamente. Es mi deseo, mi anhelo, mi ilusión y esperanza. Amen a pesar de todos los pesares.
…Y dándole una flor en sus manos a su sobrino más querido, el Tío Pancho se fue, repartiendo abrazos y buenos deseos para todos.

Sólo hay un remedio…
Esta frase es del escritor estadounidense Henry David Thoreau (1817-1862), y el Tío Pancho se las pasa al costo:

Sólo hay un remedio para el amor:
amar más.

El Tío Pancho hablando de la neta


—Tío Pancho, contéstame esto que no me deja dormir.
—¿Qué es querido sobrino? Tú pregunta y yo te respondo con lo primero que se me venga a la mente.
—¿El amor?
—Es la bebida predilecta de todo náufrago.
—¿Y el desamor? 
—Es el olvido prematuro de quien más te amó.
—¿Y el odio?
—Es apuñalarte a ti mismo cada vez que llega el recuerdo de lo que te "lastimó".
—¿Y la tristeza?
—Es el antídoto ante el olvido del amado.
—Por último, Tío Pancho: ¿y el sexo con el amad@?
—Es recordarte que eres inmortal.
—¿Y la pasión?
—¡Mmmhh! Es lo que te lleva como un río a su cascada.
¿Sabes que vas a morir?
—¿Sabes que por más tiempo que pase en tu vida, no es mucho el que tendrás? Ya no hay tiempo para postergar…
—¿Para postergar qué, Tío Pancho?
—¡Tus sueños, tu pasión! Lo que es más importante en tu vida. 
Ya no hay tiempo para aquello que le dará amor y alegría a tu vida, para vivir con un sentimiento de paz y completitud. Esas experiencias ya no pueden esperar
Créelo ya no hay tiempo. ¡Sólo tienes un instante!

Jueves, 16 Febrero 2017 07:01

Despertar

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Dentro de ti 
— ¿Quieren aprender en verdad de un Maestro? busquen a un ser humano que sea congruente y que haya pasado por uno y mil conflictos y crisis. No busquen a una persona que les diga que todo es fácil o que hagan sólo lo que él les pide. — ¡No, no y no! —dijo el Tío Pancho—. Un verdadero Maestro te llevará a que tú mismo construyas tus respuestas y a que tú decidas. Porque aquí y dentro de ti, es donde encontrarás la verdadera sabiduría.

La zona 
— ¿Qué es lo que más importa en una relación Tío Pancho? 
— La zona. 
— ¿La zona? 
—Sí, aquí no importan las diferencias o los desacuerdos. Ya que en ese espacio de relación lo que importa son las coincidencias. Ahí se encuentran las experiencias que nos unen y no las que nos separan. 
Y agregó el Tío Pancho: 
—Así que no dejen de vivir en la zona de relación, ahí es donde habita el amor y el afecto. Ojalá despiertes. — ¿Y qué me dices del sexo y la sexualidad en pareja? —preguntó un pícaro por ahí
El Tío Pancho se rascó la cabeza y dijo sonrojado: 
—Sólo se llega a la otra orilla agotándolo. Sí, dije agotándolo, no reprimiéndolo. Ya que ahí, en la cumbre del sexo, es que te encuentras. Claro, por un momento. Pero de momento en momento quizás despiertes. 
Y agregó: 
—Bueno, pruébalo y me dices. Ojalá despiertes. ¡Qué rico, mmmhhh! Tú ya eres eso.
— ¿Y qué es la iluminación? —le preguntaron al Tío Pancho.
Él sólo dijo
— ¡Tú ya eres eso que andas buscando! Si acaso tu maestro o las crisis te lleven a reconocerlo. Lo de la iluminación son patrañas para que inicies una búsqueda sin fin. Quizá todo lo que necesites es despertar. Y esto es sencillo, sólo vive en el presente. El puente. Las relaciones con las personas que amamos están conformadas de un tejido muy frágil. Este tejido es el respeto a las diferencias. La honestidad de decirnos las cosas. La responsabilidad, cuando llegamos a acuerdos. Y lo más importante, una relación basada en el amor, cariño y afecto. Este es el puente que nos lleva al encuentro y a conocernos más a través del otro.— ¿Cuál otro? Somos los mismos, ¿no te has dado cuenta? —comentó el Tío Pancho sonriendo.

El sendero 
Si lo miro de frente, no veo su rostro; si lo sigo no veo su espalda. Es un flujo insondable que no admite nombre, la forma sin forma, la imagen de lo inmaterial, inaccesible para la imaginación. Es el Uno. Es el Tao.
Ah, cómo extraño a Lao-Tse. ¿Por qué se extrañará lo qué más se quiere? ¡Él nunca habló de Dios! Decía que era una traición hacerlo.
—Wakan Tanka también es el gran misterio, también es el Tao.
— ¿De veras Tío Pancho?
—Yeah baby. Tomando ese veneno. El resentimiento no es un buen sentimiento. Es el veneno que preparas con la intención de que otro se muera... pero terminas por tomártelo tú mismo. Está del carajo ésto, ¿no crees? ¿Cómo salir del resentimiento si es el pan de cada día para los psiquiatras y terapeutas que "curan el alma"? Sin resentimiento ellos no tendrían chamba, pero a lo mejor el mundo tampoco tendría guerras. Sigamos alimentando el resentimiento, sigamos tomando ese veneno, y quien quite y aceleremos todavía más la destrucción de la raza humana y del planeta.

Jueves, 16 Febrero 2017 00:34

¡Sólo Hazlo!

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En 1990 sentí que iba a morir.

Ya había tocado fondo varios años antes y pensé que todo estaba perdido, incluso yo mismo, viviendo una vida impropia. Hacía lo que no me gustaba, trabajaba sólo por dinero, visitaba como un adicto los mismos lugares, las mismas personas, simplemente con el deseo profundo de no saber de mí, de ir muriendo poco a poco. Inmerso en las adicciones aceptadas por una sociedad enferma que me empujaba al tiempo que me dejaba yo caer. Eso era mejor que decidir mi vida y asumir el reto de vivir con el corazón.

Quiero llevarte a un recorrido por experiencias poco comunes y mostrarte que existen más cosas que nos unen que las que nos separan. Intuyo que en el fondo nos mueven los mismos deseos y las mismas ilusiones y que buscamos lo mismo aunque quizá lo hagamos en diferentes lugares. Los científicos han observado que, al igual que en otras especies, cuando cierto número de individuos adquieren una habilidad, ésta es adquirida por el resto. Así, cuando alguien sube al Himalaya a todos nos toca un poco de esta escalada.

Será hermoso que decidas transformar tu vida, que seas como siempre has querido ser, será hermoso para mí colaborar a que tú hagas que tus sueños se conviertan en realidad. Tienes que saber que los sueños sólo saben llegar a la mitad del camino, te tocará a ti recorrer el otro tramo para que puedas materializarlos. Tus sueños están esperando ser realizados.

Mi propuesta es iniciar el camino de regreso a experimentar, a vivir nuestra vida con plenitud, con intensidad. La vida, afortunadamente, no tiene ningún sentido, por lo que tú tienes que dárselo. Y así podrás disfrutar del milagro de estar vivo dándote cuenta de ese hecho. Somos los únicos seres que sabemos de nosotros mismos y esto es un gran privilegio.

Estoy convencido que un nuevo paradigma está surgiendo debido a la crisis global, el resultado salta a la vista: la pérdida del sentido de vida de los seres humanos, problemas críticos que nosotros mismos hemos creado y una incapacidad para resolverlos en equilibrio y armonía para todos.
Un nuevo movimiento ha surgido teniendo como enfoque central la consciencia como una forma de vida. Esto dará un nuevo impulso hacia un mundo que construiremos juntos basado en el respeto a las diferencias, el respeto a la vida en todas sus manifestaciones y del liderazgo compartido con una visión planetaria.
La sociedad, las familias y el planeta están prendidos con un alfiler, hay un grado de vulnerabilidad extrema. La seguridad y la tranquilidad se han hecho escazas y muy caras; ¿el precio a pagar?… Creer en lo que nos dictan los demás.

Lamento decirlo, no nos han dicho la verdad.

Nos han mentido desde siempre, acerca de todo, acerca de quiénes somos, acerca del amor, acerca de lo que es una familia, sobre la muerte. Asimilamos culturalmente ideas religiosas sobrecargadas de pecado y culpa, disminuyendo con esto la posibilidad encontrarnos y experimentar plenitud.

Nos han hecho creer en finales felices, que todo estará mejor “después de…” Nos han prometido un paraíso inexistente y lo que es peor aún, para después de la muerte.
La verdad acerca del ser humano y su sentido en la vida lo han hecho perdidizo grupos muy reducidos en el poder que nos han inventado necesidades inexistentes ancladas a las reales. 

¿Qué hacer?

Entender, descubrir y experimentar el principio que impera en nuestra sociedad y el planeta, este principio es el de la incertidumbre donde el total es mucho más que la suma de sus partes. ¿Te has dado cuenta ya de este principio?

¿Qué hice Yo?

Me sacudí las creencias, dogmas y verdades absolutas y me introduje en el único reto que vale la pena: trabajar sobre mí mismo. Me abrí al desaprendizaje analizando, estudiando y poniendo en duda todo (excepto mi propia existencia) y a vivir de primera mano la vida dándole un sentido y adaptándome a cada momento utilizando la única libertad existente: la de decidir cómo me quiero sentir y como quiero vivir a pesar de cualquier circunstancia… ¡A pesar de cualquier circunstancia!

¿El resultado?… Una experiencia que tendrás que vivir por ti mismo.

Es necesario, por último, que sepas que los cambios que realicemos en este momento, ayudarán a restaurar un equilibrio tanto en nuestras vidas como en el planeta.
El camino al que te invito a transitar es el camino rojo, el camino del corazón, de la fraternidad, del amor, de la consciencia.
El trabajo se centra en ti mismo. No esperes a que los demás hagan lo que no les interesa hacer o cambien lo que no pueden ver, lo que no saben o no descubren. Trabaja en ti mismo. Sólo hazlo. Sólo hazlo y llegarás hasta donde llegue tu imaginación.
Anota esta frase “Sólo hazlo”. No postergues, no dejes para después lo que siempre has soñado, porque al postergar, día con día alejas más y más lo que deseas. No es cuestión de pensar, es cuestión de entrar en acción, por eso, sólo hazlo y verás los resultados frente a ti.